masticación y habla

¿Masticar ayuda a hablar mejor?

Cada vez más niños acuden a nuestra consulta derivados por el ortodoncista u odontopediatra por problemas en la oclusión dental, por masticación ineficiente, hábito de respiración oral, deglución disfuncional etc.

La respiración, la succión y la deglución son actos innatos de ser humano. La masticación y el habla son aprendidas. Éstas trabajan de forma conjunta y coordinada e influyen en el crecimiento facial. La alteración de alguna de ellas puede repercutir en el desarrollo orofacial.

No solo es hablar

Hablar correctamente no es sólo aprender palabras y pronunciarlas bien, es un acto complejo que requiere precisión, fuerza y velocidad de movimientos.

Para ello es necesario buen tono muscular y coordinación de los órganos articulatorios.

¿Cómo se consigue?

A través de la masticación, entre otras actividades diarias, con tiempo de entrenamiento (no consciente).

La alimentación inadecuada, (a partir de 1.5 años):

  • Uso excesivo (en el tiempo) del biberón
  • Abuso del chupete
  • Chuparse el dedo
  • Alargar “el tiempo” de las papillas

Puede provocar:

  • Mala oclusión dental: cierre de los dientes alterado
  • Deglución atípica: colocación inadecuada de la lengua al tragar
  • Deformación del paladar
  • Hipotonía en labios, mejillas y lengua
  • Aparición de caries (biberón)

La articulación comparte estructuras con la alimentación, con lo cual si no están correctamente preparadas para la deglución no lo estarán para la correcta articulación.

Siempre hemos de seguir las pautas del pediatra. A partir del año de vida ya se puede empezar a introducir alimentos sólidos en la alimentación de los niños.

Alargar el biberón o comer triturado refuerza una destreza inmadura

Reforzar hábitos

Bebiendo en vaso, comiendo con cubiertos y masticando fortalecerá:

  • Mandíbula
  • Mejillas
  • Labios
  • Lengua

Nuevas texturas

La evolución de las texturas de las comidas, es recomendable realizarla de manera paulatina, así podrán experimentar con los nuevos sabores, texturas, olores y colores… Los niños necesitan seguir una evolución en el tipo de alimento que mastica de texturas blandas hacia más duras.

A los 3 años

Si con 3 años aún no come sólido debe consultar con profesionales:

  • Pediatra: para detectar problemas orgánicos o neurológicos
  • Psicólogo: para ayudar a cambiar conductas en el niño
  • Logopeda: para estimular la musculatura orofacial

IMPORTANTE

  • Debemos incluir a los niños en la mesa dónde aprenderán por imitación
  • ¡Volvamos al bocadillo de pan, pan!

El libro que recomendamos es…

Rumba. La jirafa que volaba al bostezar

De repente le dicen a Papu, un niño, que su abuela se ha ido a la luna y no volverá más…

La jirafa que volaba al bostezar lo ayudará…

Reflexión sobre la añoranza de los seres queridos tras la pérdida y el importante papel de la amistad.

Las preciosas ilustraciones de Maria Beitia tiernas dan a la lectura el punto de color a la bonita historia.

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